Fortalece la relación de pareja en la menopausia. 4 claves para volver a conectar.

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Fortalece la relación de pareja en la menopausia. 4 claves para volver a conectar.
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Fortalece la relación de pareja en la menopausia, esto no es algo que se hace cuando ya está todo roto.

Es una noche cualquiera. Habéis cenado, la cocina a medio recoger, y llevas todo el día con una piedra en el estómago. Estás incómoda.

Él levanta la vista del móvil y te pregunta si te pasa algo.

Tú dices «nada».

Te quedas esperando a que lo adivine. A que se dé cuenta solo, sin que tú tengas que decir una palabra, porque después de tantos años ya debería saberlo.

Y no lo adivina. Claro que no.

Esa misma noche, mientras recoges los platos en silencio, lo miras de reojo y piensas algo que te asusta un poco: «¿En qué momento dejamos de ser pareja para convertirnos en compañeros de cuarto?».

Sofía Mazanaque, psicóloga y sexóloga (de las que se definen a sí mismas como «una persona curiosa», con una lista de especialidades que no cabe en una sola respiración), lo ve a diario en su consulta: parejas que se quieren y que, sin darse cuenta, han pasado de compartir la vida a repartirse las tareas. Compañeros de casa. Apagando incendios. Con la relación aparcada en el tintero, «para cuando haya tiempo».

Y resulta que el tiempo, justo ahora, ha llegado. Los hijos, si los hay, empiezan a necesitarte menos. El trabajo y la economía suelen estar algo más estables. Se abre un hueco. Y en ese hueco aparece una pregunta incómoda: ¿cómo hacemos a partir de ahora?

Esa pregunta, Divina, la vamos a analizar en este episodio.

¿Por qué fortalece la relación de pareja cuidar la comunicación durante la menopausia?

De la menopausia se habla siempre de lo mismo: los sofocos, el insomnio, la niebla mental, los kilos de más. Poco se habla de lo que pasa puertas adentro de la pareja. De que dos personas que un día se eligieron pueden acabar conviviendo como dos buenos compañeros de piso que se cruzan en el pasillo.

Y aquí todo está conectado. Tus cambios de humor, el cansancio, las ganas que van y vienen, la libido que ya no responde como antes, él tiene sus propios cambios (sí, ellos también). Nada de eso cae en el vacío, cae sobre una relación que también lleva tiempo funcionando en piloto automático.

Vamos a verlo por partes.

1. Fortalecer la relación de pareja en la menopausia empieza por hablar (no por tener razón)

El amor es fundamental. Pero no basta.

El amor es la base de todo, pero dos personas que se adoran pueden pasarse años hablando sin entenderse.

Es como si uno hablara en español y el otro en portugués. Compartís casi todas las palabras, os sonáis… pero no terminas de entender, y la frustración crece, porque lo que tú dices te parece clarísimo y aun así no llega.

¿Cuántas discusiones se montan en tu casa por un «nada, no me pasa nada» que los dos sabéis que es mentira?

Tu pareja no tiene una bola de cristal. Si tú no le cuentas lo que te pasa, se queda adivinando. Y casi siempre, lo que imagina es peor que lo que de verdad está ocurriendo.

Cuando lo que dices no encaja con lo que sientes, el otro recibe algo raro. Y rellena ese hueco con la peor versión posible.

La base son los hábitos pequeños y aprender a decir en voz alta lo que necesitas, y a escuchar con presencia, con las orejas de verdad puestas.

2. Antes de cuidar a tu pareja, cuida de ti primero

Es como cuando vamos en un avión y saltan las mascarillas de oxígeno, te la pones tú primero y luego al niño. Porque si pasa algo y tú no estás, ¿quién va a cuidar al pequeño?

Llegamos a esta etapa después de décadas poniéndonos de últimas. Al principio cuesta hasta descansar sin sentir que estás haciendo algo malo, como si te sacaras una fusta y empezaras a darte tú sola.

Yo tardé en entender que cuidarme no era egoísmo. Y lo entendí, mira por dónde, el día que mi pareja me lo dijo al revés: «que descanses y estés bien es egoísmo mío, porque así estás mejor conmigo».

¿Cuándo fue la última vez que te preguntaste qué necesitas tú, antes que nadie?

Conocerte es un proceso, tienes derecho a cambiar de opinión y a cambiar de muchas cosas. Y una pareja fuerte no es la de dos personas que se sostienen porque no saben estar solas, es la de dos que primero saben cuidarse a sí mismas y, desde ahí, sanas, se cuidan también la una a la otra.

3. Cómo fortalece la relación de pareja una buena negociación durante la menopausia

Lo primero es no convertirlo en un fórmula. No existen dos relaciones iguales.

Evita el: «Es que esto se hace así, porque es así.»

¿Y quién dice que tenga que serlo? ¿Y correcto para quién? A lo mejor poner el salero en un sitio para ti es lo lógico, y para él lo lógico es ponerlo justo en el otro. Y os quedáis los dos pensando.

No hay un manual de cómo se hacen las cosas en una casa. Cada uno llega con las expectativas de la familia de la que viene y da por hecho que el otro las comparte. De ahí salen la mitad de las discusiones.

Una relación es una negociación constante, y eso no tiene nada de malo. No va de ganar ni de tener razón. Va de encontrar ese sitio donde los dos estéis un poco mejor.

¿Cuántas peleas en tu casa son en realidad por quién lleva razón, y no por resolver el problema?

Y ojo con cómo lo planteas. Si entras desde la queja o desde la etiqueta («siempre igual», «es que tú nunca…»), el otro saca las defensas y deja de escucharte. Si hablas desde lo que tú necesitas («esto me hace sentir así, y a mí me gustaría sentirme de esta otra manera, ¿podemos buscar algo?»), te escucha distinto. Porque ya le estás hablando distinto.

Desde el amor se negocia. Desde el conflicto, solo se gana o se pierde.

4. Lo que no se adapta, se extingue

Los animales que no se adaptaron al cambio se extinguieron. La jirafa tiene el cuello largo porque le tocó estirarlo para comer. Pues con la pareja, igual.

El «yo soy así» es la frase donde más relaciones se quedan ancladas. La vida es movimiento, es cambio, y a la estructura que te da seguridad hay que irle metiendo flexibilidad. Si aprendes cosas nuevas, harás cosas nuevas. Y si haces cosas nuevas, tendrás resultados distintos.

Esto vale también para la sexualidad, que en esta etapa preocupa, y mucho. La libido es solo una parte, y las hormonas no lo explican todo. Depende muchísimo de los estímulos, de la curiosidad, de estar presente. Puedes recuperar lo que os gustaba y dejasteis olvidado, y también buscar cosas nuevas, para que sigáis disfrutando los dos.

En Almas Divinas tienes episodios dedicados solo al deseo y la sexualidad en esta etapa, por si quieres tirar de ese hilo:

Aquí, aquí y aquí

¿Y si esta etapa, en lugar del final de algo, fuera el permiso para probar cosas que nunca te atreviste?

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La conversación con Sofía dio para mucho más. Hablamos de cómo se reparan las heridas cuando ha habido distancia (o una infidelidad) y aun así los dos queréis seguir. Y de algo que sorprende: muchas veces, trabajando solo una de las dos partes, se mueve la pareja entera.

Aquí tienes el regalo de Sofía Mazanaque

Sofía es psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja, además de naturópata y profesora de yoga, con una curiosidad que no para quieta y una lista de formaciones que no cabe en un currículum normal. Trabaja la terapia desde el respeto y desde una idea muy suya. Atiende también online.

La tienes en redes como Instagram, Youtube y Linkedin.

Dejo esto aquí para que lo pienses:

Compartir tu vida con alguien es un regalo que elegiste.

Lo elegiste tú.

Y lo puedes dejar cuando quieras.

Por eso merece que lo cuides.

Ya te lo he dicho muchas veces: la menopausia no te quita poder, te vuelve sabia. Y esa sabiduría también sirve para volver a miraros, en vez de solo organizaros.

No esperes a que se rompa del todo. Fortalece la relación de pareja con una conversación sincera y con pequeños gestos cada día. Empieza hoy, esta noche.

Si conoces a alguna Divina que necesita leer esto, compártelo con ella. 💜

Preguntas frecuentes sobre fortalecer la relación de pareja en la menopausia

1- ¿Por qué cuesta más fortalecer la relación de pareja en la menopausia?
Porque llegas con más años de historia, más creencias y más hábitos instalados, y mover todo eso cuesta más. Sofía Mazanaque lo resume bien: cuanto más tarde, más historia hay detrás. La buena noticia es que nunca es tarde; a veces es difícil, pero no imposible.

2- ¿Cómo mejorar la comunicación con mi pareja en la menopausia?
Empezando por mirar hacia dentro: identificar qué necesitas tú antes de soltarlo. Sofía insiste en hablar desde lo que sientes y no desde la queja, y en escuchar de forma activa, con presencia. Tu pareja no adivina; si no le cuentas lo que te pasa, rellena el hueco con algo peor.

3- ¿La menopausia afecta a la sexualidad en la pareja?
Hay cambios, sí, en ti y también en él. Pero, como explica Sofía, el deseo es mucho más que hormonas: depende de los estímulos, la curiosidad y la complicidad. Adaptar la sexualidad a este momento permite que los dos sigáis disfrutando, recuperando lo que os gustaba y probando cosas nuevas.

4- ¿Se puede fortalecer la relación de pareja si solo uno quiere ir a terapia?
Muchas veces, sí. Sofía cuenta que, metiendo cambios por una sola parte, la pareja entera se mueve. El cambio empieza en uno mismo: si tú te comunicas distinto, al otro no le queda más remedio que escucharte distinto.

5- ¿Es normal sentirse como compañeros de piso en la menopausia?
Es de lo más común. Nos metemos en la dinámica de las tareas y los recados y se nos olvida quiénes somos juntos. Esta etapa, con más tiempo y menos prisas, es justo el momento de recuperar eso: dejar de ser compañeros de casa para volver a ser pareja.


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