Reconstruye tu autoestima en la menopausia: lo que tu espejo no te está contando

Imagen destacada del episodio 19 Autoestima en la menopausia
Imagen para banner episodio 19
Almas Divinas
Reconstruye tu autoestima en la menopausia: lo que tu espejo no te está contando
Cargando
/

Una nunca sabe el momento en que tu voz interna te detiene y te susurra: reconstruye tu autoestima en la menopausia.

Te cuento una historia. El otro día estaba pagando en el supermercado. Iba un poco aturdida, tenía como 100 cuestiones rondándome la cabeza, que si la lista de la compra, que si el próximo episodio, tengo que visitar a mis padres, que si ahora quisiera estar en otro sitio…

Entonces me dio por levantar la vista y, justo enfrente mío, había un espejo. Vi mi reflejo y no pude evitar pensar:

«¿En serio? Tía, qué mayor estás”.

Ni siquiera consideré el hecho de que era por la tarde, que estaba en medio del ajetreo de la vida y con la cabeza en Venus. No. Fui directo a la crítica, a la demolición.

¿Cuántas de nosotras llevamos años mirándonos al espejo y tratándonos así?

En este episodio hablé con María Jurado, psicóloga clínica con 40 años de experiencia especializada en autoestima, depresión y trabajo con mujeres. Si quieres entender cómo tratarte de manera hostil está acabando con tus mejores años, quédate y aprende con nosotras sobre la autoestima en la menopausia.

¿Por qué la autoestima en la menopausia se desmorona justo ahora?

Hay una palabra que según María define a la mujer en menopausia mejor que ninguna otra.

Invisible.

«Nadie me mira.» «Ya empiezo a tener arrugas.» «No soy buena para nada.»

Y no es que seamos invisibles para los demás. Es que nos hemos vuelto invisibles para nosotras mismas.

Esto tiene un origen, nuestra infancia. Nuestros padres no tenían los recursos que ahora tenemos y nos transmitieron miedos y creencias que nos han acompañado toda la vida. Crecimos dentro de una cultura que solo valora cuanto damos, no cuanto somos capaces de cuidarnos.

Por eso la autocrítica, nuestra compañera de piso desde que llegamos a la adolescencia, hasta hoy. Es una compañía terrible que debemos y podemos eliminar de nuestra existencia.

1. Tu peor enemiga vive dentro de ti (y tiene tu voz)

Tu peor primera enemiga eres tú misma.

Es como la situación que te conté al principio del artículo, tengo una voz interior que me critica sin contemplación.

“Qué vieja», qué torpe, qué poco vales».

Me duele mucho cuando me hablo así, pero reconozco que esa no es mi voz ni mi verdadera opinión. Es un criterio que se fue construyendo con los años, a partir de lo que aprendí, de comentarios, frases sutiles o incluso parejas que me subvaloraron. Todo lo que me hizo sentir pequeña.

Al igual que tú, al principio me creí este criterio, pero a esta altura de mi vida, tengo la capacidad de cuestionarlo.

María trabaja con sus pacientes exactamente así. Las lleva a identificar esas creencias irracionales que vienen de la infancia y a ponerlas en cuestión. ¿Aquello que te dijeron con 8 años sigue siendo verdad hoy? Probablemente no.

El trabajo no es borrar esa voz de un día para otro. Es empezar a cambiar el diálogo.

2. Cuanto más inviertes en ti, más claro ves lo que quieres

Cuanto más inviertes en ti, más enriquecerás tu vida y podrás ver con claridad lo que quieres y deseas.

Suena bonito, pero ¿qué significa en el día a día?

Significa separar un rato del día para ti. Sin excusas, todos los días.

¿Julia, y qué hago en ese rato?

Lo que a ti te llene. Un paseo, una meditación, escribir en un diario, tomarte un vino con una amiga, darte un masaje. Lo que sea que te haga pensar: «Esto me lo merezco.»

Piensa primero en ti. Y no, no egoísmo. Si tú no estás bien, no puedes dar lo mejor de ti ni a tus hijos, ni a tu pareja, ni a nadie.

3. La autoestima en la menopausia: saber lo que vales y aceptar lo que no

No se trata de creerte la mejor en todo, se trata de llegar a un equilibrio en el que sepas lo que vales, aceptes lo que no se te da tan bien, y puedas trabajar en aquellas áreas donde quieres sentirte mejor.

María empieza por ahí con sus pacientes: sacando a la luz los puntos fuertes. Porque muchas veces lo que se nos da bien lo pasamos por alto. Como es algo natural, ni lo valoramos.

¿Se te da bien escuchar? ¿Eres creativa? ¿Tienes don de gentes? Ahí hay un ladrillo de autoestima que no estás usando.

Y desde esa base, desde lo que sí funciona, ya puedes mirar lo que cuesta más sin que te derrumbe. No somos perfectas, no tenemos que serlo. Pero sí podemos decir: «Esto no se me da bien, tengo la capacidad para sentir orgullo de esta área de mi ser. Me acepto como soy.»

Eso es autoestima empoderada.

4. Quererme cuando menos lo merezca, que es cuando más lo necesito

Esta es una frase de esas que vale la pena colgar en el refrigerador.

Justo cuando estás enfadada con la vida, agotada, con la autoexigencia por las nubes, es cuando más necesitas pararte y escucharte.

¿Qué me está pidiendo esa niña interior? A lo mejor necesita un abrazo, o 20 minutos en el sofá. A lo mejor necesita decirle a su familia: «Hoy no tengo fuerzas para hacer la cena.»

Puedes hacerlo, Divina. Inténtalo hoy.

La menopausia es precisamente el momento perfecto para trabajar la autoestima en la menopausia y tomarnos un descanso de lo que “se supone”. Los hijos empiezan a ser mayores, ya van saliendo de casa. Eso naturalmente te crea un espacio que antes no existía.

Un espacio para ti. Para escribir las páginas de tu propio libro.

Antes te lo escribían tus padres, luego tu marido, luego eran solo los hijos. Ahora coge tu lápiz y escribe la historia que tú quieres vivir.

Escucha el episodio completo

La charla con María Jurado fue mucho más profunda de lo que puedo contarte aquí. Hablamos de cómo las creencias de la infancia nos persiguen hasta los 50 (y cómo desmontarlas). De la importancia de escribir un diario (sí, como los que nos regalaban en la comunión). ¡Y de por qué la menopausia puede ser la mejor época de tu vida si te lo trabajas!

Aquí tienes el regalo de María Jurado

María ofrece una primera consulta para valorar en qué punto está tu autoestima y por dónde empezar a trabajarla.

Puedes encontrarla y ponerte en contacto con ella en:

LinkedIn

Dejo esto aquí para que lo pienses:

No hemos venido a esta vida para estar agobiadas, intranquilas, con dolor. Hemos venido para irnos conociendo a nosotras mismas. Para ser cada vez mejores. Y sobre todo, para estar mejor con nosotras mismas.

La menopausia es un momento ideal para prepararte para unos buenos años por delante. Tienes la energía, el conocimiento, la experiencia. Sigues activa en todos los terrenos. Laboral, social, sexual. Este es tu momento.

Y si sientes que no puedes sola, pide ayuda. Para eso existen profesionales como María, dispuestas a enseñarte un nuevo mundo.

Espero que te haya gustado y, si conoces a alguien que necesita leer esto, compártelo.💜

Preguntas frecuentes sobre autoestima en la menopausia

1- ¿Es normal que mi autoestima baje durante la menopausia?
Sí. Los cambios físicos, hormonales y emocionales de la menopausia afectan cómo te percibes. El cuerpo cambia, la ropa sienta diferente, y si a eso le sumas años de autocrítica acumulada, es lógico que la autoestima se resienta. No es que estés rota, es que estás en un momento de transición que necesita atención.

2- ¿Cuidar de mí misma durante la menopausia es egoísmo?
No. Cuidarte es una necesidad, no un capricho. Cuando tú estás bien, das lo mejor de ti a los demás. Es el ejemplo del avión: primero tu mascarilla, luego ayudas. Además, el ejemplo que das a tus hijas es poderoso. Si te ven cuidándote, ellas aprenderán a hacerlo.

3- ¿Cómo puedo empezar a trabajar mi autoestima en la menopausia?
El primer paso es sacarte un tiempo diario para ti. Lo que sea que te haga sentir bien. El segundo es conocerte: identificar qué se te da bien, qué te llena, y empezar a construir desde ahí. Si sientes que necesitas más, busca ayuda profesional. Una terapia puede ayudarte a desmontar creencias antiguas y construir una relación más sana contigo misma.

4- ¿La terapia psicológica ayuda con los síntomas emocionales de la menopausia?
Sí. Cuerpo y mente van unidos. Cuando estás mal emocionalmente, te abandonas físicamente, y al revés. La terapia te da herramientas para cambiar el diálogo interno, gestionar la autocrítica y reconstruir tu autoestima desde una base sólida. En pocas sesiones ya se notan cambios.

5- ¿Qué hago cuando me hablo mal a mí misma?
Primero, date cuenta. Reconocer que te estás poniendo verde es el primer paso. Después, cambia ese pensamiento por uno de cuidado. No se trata de negar que estás cansada o que tienes ojeras. Se trata de decirte: «Precisamente por eso, me voy a cuidar.» Es un giro pequeño, pero lo cambia todo.


Respuestas