Desintoxicación en menopausia de forma natural: limpia tu cuerpo sin hacerte daño
Son las ocho de la mañana. Te levantas sin prisa, como cualquier día.
Anoche cenaste bien, aunque no demasiado. Pollo a la plancha, algo de verdura, una fruta de postre. Cenaste a las nueve, te acostaste a las once. Lo de siempre. Y sin embargo, mientras te miras al espejo…
Algo no cuadra. Tienes la cara está hinchada y los ojos entornados. Te pasas la mano por el vientre casi sin querer, como comprobando que no te lo estás imaginando, tienes la tripa tensa como un tambor.
La sorpresa te dura un segundo, luego viene la confusión. Repasas mentalmente la noche anterior buscando el error, el exceso, algo que te ayude a entender. No lo encuentras. Hiciste lo mismo que llevas haciendo años. Lo mismo que siempre ha funcionado. Por supuesto que te sientes muy frustrada.
No puedes continuar alimentándote como lo has venido haciendo hasta ahora. Si quieres sentirte bien tienes que trabajar en dos momentos que van de la mano: comer bien, sí, pero también ayunar bien. La diferencia entre los dos puede estar justo en esas horas que van de la cena a la almohada.
Precisamente de esto conversamos en este episodio, con el Dr. Ricardo Ramos.
Ricardo empezó por la medicina deportiva, consulta, pacientes, protocolo. En algún momento decidió que había más formas de mirar a una persona que la que le enseñaron en la carrera y ahora lleva años construyendo un puente entre la medicina convencional y la natural. Medicina tradicional china, higienismo, microbiota, ayuno terapéutico.
Ricardo está comprometido a ayudar a que cada persona pueda sintonizar con su cuerpo y porque de esa manera sintonizará con todo lo demás, haciendo del mundo un lugar cada vez mejor.
Divina, este es el tipo de invitados que traigo a la comunidad.
Comencemos.
La desintoxicación en menopausia de forma natural empieza por entender cómo funciona tu energía
La medicina higienista explica que dentro de ti hay tres sistemas trabajando al mismo tiempo. Y que la manera en que la energía se distribuye entre los ellos garantiza el funcionamiento de tu cuerpo.
¿Cuáles son esos tres sistemas?
El primero es el sistema de nutrición. Todo lo que comes, lo que procesas, la energía que extraes de los alimentos. Esto no termina cuando tragas, lo hace cuando el cuerpo ha cerrado ese proceso por completo. Mientras tanto, necesita recursos.
El segundo es el sistema de relación. Cómo te comunicas con el mundo. El movimiento, el pensamiento, el trabajo, las conversaciones, la escucha. Todo eso también consume más energía de lo que parece.
Yo lo noto cada vez que grabo un episodio después de comer. Mis ideas no fluyen igual. Lo que pasa es que mi cuerpo no puede estar en los dos a la vez. Está ocupado en otro sitio, realizando la digestión.
El tercero es el sistema de eliminación. El protagonista de este episodio. Todo lo que el cuerpo necesita liberar: los tóxicos que genera, los que llegan de fuera, y los procesos de regeneración que ocurren mientras duermes. Este sistema tiene su momento cumbre. Y ese momento es la noche.
Lo que ocurre mientras duermes
El hígado tiene su pico energético por la noche. Cuando duermes, el sistema de relación se apaga. Si además has dejado pasar dos o tres horas desde la última comida, el sistema de nutrición también ha terminado su tarea.
Y entonces el cuerpo puede estar en lo suyo.
Eliminar. Regenerar. Hacer la limpieza que lleva todo el día esperando hacer.
Pero si cenas y te acuestas veinte minutos después, el sistema de nutrición sigue activo. Si te vas a la cama con preocupaciones, el sistema de relación no se ha apagado del todo. El cuerpo tiene que atender demasiadas cosas a la vez con una energía que no alcanza para todo.
Y la eliminación espera. ¿Entiendes?
Una noche no pasa nada. Pero cuando esto ocurre de forma crónica, la carga tóxica se va acumulando. Es como un cubo de basura al que nunca le das tiempo de vaciarse del todo.
Sé que no es atractivo pensar en nosotras como basura, pero eso es en lo que termina convirtiéndose toda esa comida sin procesar dentro de nuestro sistema.
Lo que esto significa para la desintoxicación en menopausia de forma natural
En menopausia, el hígado ya funciona más despacio. Los estrógenos caen y con ellos la capacidad de detoxificación se ralentiza. Esto una realidad nueva que pide una respuesta nueva.
Darle las condiciones para que trabaje bien por la noche no es un lujo. Es lo mínimo que puedes hacer por él.
Hay que dejar que cada cosa se haga en su momento.
Así de simple.
El ayuno intermitente que crees que estás haciendo bien
Llevo algún tiempo escuchando hablar del ayuno intermitente, en redes y podcasts, y lo tratan como si fuera un descubrimiento reciente. Hay mucho desconocimiento. Que si 16 horas, que si 18, que si alguien conoce a alguien que hace 20 y está estupenda.
Todos hacemos ayuno intermitente porque todos durante la noche dejamos de comer.
La cuestión, dice Ricardo, no es si haces ayuno. La cuestión es cómo lo haces. Cuántas horas consigues mantenerlo y, sobre todo, qué metes en el cuerpo durante la ventana de alimentación. Porque hay gente que aguanta 17 horas de ayuno nocturno y luego por el día come lo que le da la gana pensando que ya ha cumplido. Y no funciona así.
El error que dispara el cortisol sin que lo sepas
Cuando el cuerpo lleva demasiadas horas sin comer, en algún momento activa un mecanismo muy antiguo. Un mecanismo que viene de cuando vivíamos en cuevas y no sabíamos si al día siguiente habría comida.
El cuerpo si se ve sin comida puede pensar, en su sabiduría interna, que va a faltar de manera crónica. Y ahí puede haber aumento de los niveles de cortisol.
El cortisol, en general, no es bueno. Menos aún en menopausia, donde ya tenemos suficiente con lo que tenemos. Yo misma lo viví. Una vez estuve quince días haciendo 16 horas de ayuno, dos días a la semana. Un día empecé a notar dolor de cabeza, sensación de mareo. El cuerpo me estaba mandando señales y yo, por tal de cumplir una rutina, no lo estaba escuchando.
Extender el ayuno intermitente más allá de 16 horas puede tener sus consecuencias negativas también.
¿Cómo se ayuna bien para lograr una desintoxicación natural en la menopausia?
Ricardo recomienda retrasar el desayuno casi hasta el mediodía. No saltarse la cena. Empujar la ventana hacia delante, no recortarla por detrás.
Mejor retrasar el desayuno, casi hasta mediodía, mejor que saltar. Pero también teniendo en cuenta cuántas horas.
Y la progresión importa tanto como el número. Si llevas años desayunando a las ocho de la mañana y mañana decides que vas a aguantar hasta las dos, tu cuerpo no va a aplaudirte. Va a mandarte señales incómodas.
Si estabas haciendo hasta ahora 10 horas de ayuno nocturno y quieres hacer 16, tu cuerpo te va a dar señales de por aquí sí y por aquí no. Hay veces que vamos demasiado fuerte y es preferible ir aumentando poco a poco.
Esta semana diez horas. La semana que viene también. Luego once. Luego doce. Y a lo mejor descubres que para ti quince es el límite. Que no hace falta llegar a dieciséis. Que tu cuerpo ya te lo habrá dicho mucho antes.
Esto es lo que significa escuchar al cuerpo. No ignorar lo que te dice por llegar a un número que leíste en algún sitio.
El descanso no es un lujo. Es desintoxicación en menopausia de forma natural
Dormimos mal y lo normalizamos. Luego nos levantamos cansadas y pensamos que con el café del desayuno se arregla. O que ya descansaremos el fin de semana. Pero Ricardo, en el episodio, me volvió a recordar el papel del hígado.
Durante el descanso los mecanismos de detoxificación se ponen en marcha. Si yo me voy a dormir con preocupaciones, me voy a dormir con la tripa llena porque he cenado 20 minutos antes, el cuerpo tiene que atender otra serie de procesos y no puede estar en lo que tiene que estar, que es la detoxificación y regeneración.
¿Cuántas horas tengo que dormir?
Esta es la pregunta que todo el mundo hace. Pero la respuesta no es una fórmula.
¿Ocho, nueve horas? Depende. Aprende primero a escuchar a tu cuerpo. Si te levantas por la mañana de manera espontánea, si tienes buena energía. Todo esto te va a dar la pista de si estás durmiendo bien o no.
El complementario del descanso: el ejercicio de fuerza
Descanso y ejercicio son complementarios. Los dos extremos de un mismo eje. Y en menopausia, el ejercicio que más importa no es el que siempre nos recomendaron.
Durante años el mensaje fue: camina, haz aeróbico, muévete suave. Razonable, tranquila, sin pasarte.
Pero la evidencia ha cambiado.
La ciencia ha demostrado de que el ejercicio de fuerza es clave en todas las edades, en jóvenes, en mayores, en menopausia, en hombres, en mujeres. Y en el caso de la menopausia, la pérdida de masa muscular hace que sea importante.
Cuando caen los estrógenos, la masa muscular cae con ellos. Y recuperarla después es muy difícil. Lo que sí podemos hacer es no perderla, o al menos, no perderla tan rápido.
Divina, trabaja el músculo de verdad. No para tener el cuerpo cuadrao de un culturista. Para poder atarte los zapatos tú sola a los ochenta. Para no convertirte en una carga para tus seres queridos.
Esto lo trabajamos en profundidad en el episodio 3 de Almas Divinas, con Carlos y el entrenamiento de fuerza en menopausia. Si aún no lo has escuchado, te lo dejo enlazado aquí
Las pausas estacionales: cuándo y cómo hacer un detox que de verdad funcione
Yo antes pensaba que el detox era una cosa que hacías en enero después de las navidades. Tres días de zumos, algo de culpa y vuelta a lo de siempre.
Nada que ver con lo que me contó Ricardo.
Los mecanismos de detoxificación ocurren todos los días, sí. Pero a veces no es suficiente. Cuando el sistema de eliminación no puede con todo, el cuerpo acumula. Le pone una etiqueta mental de «ya lo gestionaré cuando pueda» y lo guarda en algún rincón.
¿Cuándo es el mejor momento para una pausa de detox?
Muchas culturas, a lo largo de la historia, han coincidido en lo mismo sin haberse puesto de acuerdo: los cambios de estación son el momento natural para limpiar.
Los equinoccios y los solsticios. Primavera, verano, otoño, invierno. Cuatro pausas al año que la naturaleza ya marca en el calendario.
Si hubiera que elegir dos, serían primavera y otoño. Y si hubiera que quedarse con uno solo, Ricardo lo tiene claro: el otoño.
El otoño es este momento donde las fuerzas de la naturaleza dentro pueden curar.
Pero en menopausia, una pausa al año no es suficiente.
Yo como mínimo recomiendo dos. Y si puedes hacer cuatro, perfecto.
Cuatro veces al año. Una por estación. No necesariamente cuatro procesos intensos de quince días con ayuno hídrico y supervisión constante. A veces con tomar conciencia de qué comes, quitarte lo que sabes que no te sienta bien y darte diez días de pausa consciente, ya es una gran detox.
¿Necesito siempre a un profesional?
Al principio, sí.
Los primeros procesos de detox en menopausia conviene hacerlos con alguien que te conozca, que sepa qué tomas, qué patologías tienes, cómo reacciona tu cuerpo. Porque los síntomas de eliminación durante el proceso son habituales, y distinguir lo que es normal de lo que no lo es requiere experiencia.
Pero el objetivo no es depender siempre de ese acompañamiento.
Llega un momento en que tenemos que tomar autonomía. Si tú haces un proceso supervisado dos, tres, cuatro veces, llega un momento en que tú lo puedes hacer por tu cuenta. Y lo ideal es que lo puedas hacer por tu cuenta.
Aprende. Repite. Observa cómo responde tu cuerpo. Y poco a poco, lo que era territorio desconocido se convierte en algo tuyo.
Escucha el episodio completo
La conversación con Ricardo fue mucho más profunda que lo que cabe en un artículo. Hablamos de cómo funciona el hígado en menopausia por dentro, de qué ocurre exactamente cuando el cuerpo entra en modo supervivencia con el cortisol, y de cómo se estructura un proceso de detox de quince días desde cero hasta el ayuno hídrico. ¡Y de por qué Ricardo, siendo médico, prefiere muchas veces no dar drenantes, y cuándo decide que en menopausia sí merece la pena hacerlo!
No te puedes perder la parte donde explica la diferencia entre los procesos de eliminación que el cuerpo elige y los que el cuerpo fuerza cuando el cubo ya se ha rebosado.
Puedes seguir a Ricardo en sus plataformas:
Dejo esto aquí para que lo pienses:
Hago lo mismo que antes pero el resultado ya no es el mismo.
Esa frase la dicen miles de mujeres que no se conocen entre sí pero que se levantan cada mañana con la misma sensación de que algo no cuadra.
Divina, ahora nuestro organismo necesita cosas distintas. Más atención, más escucha y cariño en los procesos que siempre hizo en automático.
La menopausia es el momento de volverse sabias, también con nuestro cuerpo.
Espero que este episodio te haya dado aunque sea una pieza nueva con la que trabajar. Y si conoces a alguien que se levanta cada mañana mirándose al espejo sin entender qué está pasando, mándale esto.
A lo mejor es justo lo que necesitaba leer hoy. 💜
1- ¿Qué es la detoxificación natural en menopausia y por qué es diferente?
En menopausia, el hígado pierde parte de su capacidad de detoxificación porque depende de los estrógenos. Cuando estos caen, los procesos de limpieza se ralentizan. Por eso el cuerpo necesita más apoyo, más progresión y más cariño en cualquier proceso de detox que se plantee.
2- ¿Cuántas veces al año debería hacer un detox en menopausia?
Ricardo Ramos recomienda un mínimo de dos veces al año, con preferencia por cuatro, coincidiendo con los cambios de estación. En menopausia, mejor procesos más frecuentes y menos intensos que uno solo muy profundo al año.
3- ¿El ayuno intermitente es seguro en menopausia?
Sí, pero con matices. Extender el ayuno más allá de 16 horas puede disparar los niveles de cortisol en mujeres en menopausia. Lo recomendable es retrasar el desayuno hacia el mediodía, progresar de forma gradual y escuchar siempre las señales del cuerpo.
4- ¿Necesito un profesional para hacer un detox en menopausia?
Para los primeros procesos, sí. La menopausia ya genera suficientes cambios en el cuerpo como para añadir variables sin supervisión. Con el tiempo y la experiencia, el objetivo es ganar autonomía y poder gestionar pausas de detox más ligeras por cuenta propia.
5- ¿Qué tiene que ver el ejercicio de fuerza con la detoxificación?
El músculo y el sistema de eliminación están más conectados de lo que parece. El ejercicio de fuerza ayuda a mantener la masa muscular que cae con los estrógenos, protege el hueso y contribuye a que el metabolismo funcione con más eficiencia, lo que facilita los procesos naturales de limpieza del organismo.

Respuestas