Conexión Interior en la Menopausia: Deja de buscar la Solución Afuera
Llegó la menopausia y de repente sientes que habitas un cuerpo que no reconoces.
Esa sensación de desconexión no es casual: la conexión interior menopausia se vuelve clave en esta etapa.
Te despiertas a las tres de la mañana sin razón aparente, te miras al espejo y no sabes muy bien quién te devuelve la mirada.
¿Quién es esta mujer?
Llevas semanas, meses, tu vida entera, funcionando en piloto automático. Divina, por mucho que siempre te alcanzarán estas dos preguntas:
¿Quién soy yo?
¿Qué necesito hoy?
Almudena, mentora de AP Comunica, experta en liderazgo sistémico y fundadora de la primera escuela de neurociencia aplicada a la comunicación, se sentó conmigo en Almas Divinas para hablar de esto.
De conexión interior menopausia, no desde la teoría, desde el haberlo transitado. Ella misma pasó años en una energía de hacer, de no parar, todo en busca de la valoración. Hasta que su propio cuerpo le dijo un día: ya basta.
Lo que viene a continuación es un manual para aprender a escucharte y a cambiar cómo vives tu menopausia.
¿Por qué es importante la conexión interior menopausia?
Hemos normalizado tanto estar hacia afuera, que creemos que de allí nos va a llegar la sensación de cómo me tengo que sentir.
Escúchate. Para.
Siempre buscamos la respuesta fuera. La solución al insomnio, la respuesta a los sofocos, nuestro bienestar.
Almudena explica que tu cuerpo ya te está hablando. Es tu brújula y a la vez tu oráculo. Sabe cuando algo no va bien, cuando encuentras una persona que no resuena contigo, cuando necesitas parar. Lo que pasa es que dejaste de escucharlo hace años.
La menopausia no es solo un cambio hormonal, es un cierre de ciclo y una apertura. Estás más abierta a la vida, sin miedo. Contrario a lo que otros piensan sobre ti, estás llena de energía. ¿Pero, qué vas a hacer con ella?
Primero, conocerla.
1. Las tres energías que sustentan tu conexión interior menopausia
Todas las personas tenemos tres energías. La energía masculina, la energía femenina y una energía neutra.
Nacemos en la energía neutra. Pero en función de cómo nos va la vida, de la interpretación que hagamos de nuestra experiencia, vamos moviéndonos hacia una energía más de guerra y sacrificio (la masculina), o hacia una energía más intuitiva, más conectada con el cuerpo (la femenina).
Almudena viene de la energía masculina, lo reconoce abiertamente. Como te decía, pasó muchos años en el agobio de que «no soy nada si no trabajo». En realidad lo que estaba persiguiendo era valoración. La misma vida le fue demostrando que ya era todo aquello que buscaba afuera.
Por suerte para ella, y para todas nosotras, que aprendemos de su experiencia.
Yo también viví bajo la ilusión de que valía en tanto más me exigía. En mi caso me daba urticaria. No fue hasta mucho después que me di cuenta de que cuando me empezaba la comezón, era mi cuerpo diciéndome «hasta aquí, hoy no puedo más». Aprendí a escucharlo a las malas, pero eso mejoró mis relaciones, no solo conmigo, sino con las personas que amo.
Podemos usar las tres energías en nuestro beneficio, forman parte de nosotras. Pero hay que aprender a escuchar.
2. Tu menstruación es la línea de conexión con la vida
Más del 50% de las mujeres no conocen sus ciclos femeninos. Por tanto, son incapaces de autorregularse.
Yo siempre he estado muy consciente de esto. Hablaba con amigas y les decía “estoy ovulando» y me miraban como si les hablara en otro idioma.
¿Cómo sabes que estás ovulando?
Me preguntaban. Y yo en plan de: ¿En serio no lo sabes? El retortijón del ovario, saber de qué lado viene la menstruación por la ovulación…
Pero muchas mujeres no lo saben. Y eso no es culpa de nadie, es que nunca nos enseñaron.
La regla representa la línea con la que estamos conectadas a la vida.
Sangre es simbología de vida. ¿Qué pasa cuando la menstruación se va y llega la menopausia?
Viene en ti otra forma de autorregularte. Hay mujeres que segregan más sudor y por ahí limpian. Hay mujeres que se vuelven más intuitivas, más conectadas. Hay mujeres que se vuelven más húmedas a otro nivel.
Esto se ve en constelación, cuando se observa que cuando a la madre se le empieza a retirar la regla, muchas veces coincide con que la hija toma su menstruación. Ciclos que se pasan, que se honran y que continúan. Esto vale la pena estudiarlo porque es fascinante.
3. No puedes estar bien todo el día (y eso está perfecto)
Hay una trampa en la que caemos muchas: querer estar bien todo el tiempo.
La vida consiste en que tú tengas la capacidad de pasar durante tu día por diferentes estados emocionales, pero que seas capaz de habitarlos. Puedes levantarte en alegría, pero que te suceda algo que te lleve a la tristeza. Si lo haces habitándote, te vuelves consciente y tomas el control de la situación. Control no significa forzar un bienestar, significa dejar que la vida ocurra.
Divina, el pilar para estar bien es… Ya sabes, el sueño. No puedes estar bien si no duermes bien.
Cuando empecé con la menopausia, el sueño fue lo primero que se afectó. A pesar de ser súper dormilona, empecé a levantarme muchas veces por la noche. Imagínate, el primer día vale, el segundo vale, pero cuando llevas una semana sin dormir no sabes ni si ponerte a reír o a llorar.
Cuidar el sueño no es un lujo, es la base para la conexión interior menopausia, para escuchar tu cuerpo, para tener intuición y autorregularte emocionalmente. Sin sueño, tu cortisol se dispara, tu tensión se pone en modo supervivencia, y lo único para lo que tienes energía es para salir del día, no para vivirlo.
4. Cuando el cuerpo se hace rígido, la mujer se desconecta
Almudena trabaja con mujeres a nivel presencial y explica que cuando una mujer tiene un trauma, depresión o ansiedad, su cuerpo está rígido. Su mandíbula tiene presión, su pecho se cierra hacia adentro como protegiéndose, los hombros caen, todo el cuerpo se pone en hipervigilancia. El chakra raíz, el de la creatividad y la expansión, se le cierra.
Por ejemplo, Almudena lo vivió con el baile, a ella le gusta bailar bachata. Pero los primeros tres meses no podía soltar el control y dejar que su cuerpo se moviera sin que la cabeza le contara los pasos “Uno, dos, tres”.
Estaba cerrada y en hipervigilancia.
¿Qué pasa cuando se empieza a trabajar la creatividad y a habitarla? Se hace una alquimia y la mujer pasas de ser rígida a tener un cuerpo blandito, fluido, abierto.
La mujer que se habita es fluida, se permite ser táctil, es expansiva y abierta. No ve competencia. No siente miedo de que le quiten su lugar. Desde su lugar, le da el lugar a la otra.
Cuando tú confías, las cosas salen mejor. Cuando liberas desde el cuerpo, la sanación es más rápida. Tienes mejores relaciones personales y sexuales. Y dejas de rechazarte.
Escucha el episodio completo
La charla con Almudena fue mucho más profunda de lo que cabe en un artículo. Hablamos de cómo el placer no vive solo donde nos enseñaron (tu cuerpo entero está lleno de micropuntos de placer), del ejercicio de constelación con los tres papelitos que puedes hacer en tu casa ahora mismo, y de por qué las mujeres hemos aprendido que destacar tiene que ver con «ser más» cuando en realidad cada una somos únicas.
El regalo de Almudena asciende a más de 700. Aquí lo tienes:
Almudena nos ha dejado dos regalazos para las Divinas que nos escuchan, valorados en más de 700 euros. Así, sin más. Empezamos en abundancia.
1. Entrada a una sesión grupal de Claridad Absoluta Una sesión donde se trabaja con neurociencia y psicología corporal. Puedes asistir presencial u online.
2. Tres sesiones individuales de 60 minutos Para tres oyentes del podcast. Sesiones para romper un miedo corporal, entender o sanar una creencia limitante que no te permite avanzar. Cada sesión es privada y personalizada.
Para reservar tu sesión individual, escríbenos y te asignamos día y hora: Teléfono: 661 86 29 99 Email: info@apcomunica.com
Puedes encontrar a Almudena y su escuela AP Comunica en
Dejo esto aquí para que lo pienses:
Necesitamos contar la menopausia desde otro discurso. No desde el que escuchamos en prensa, ni desde el que nos transmitieron mujeres que no supieron hacerlo de otra manera porque no tenían las herramientas. Un discurso más honrado. Más salvaje.
¡Salvaje, Divina, Hala!
Ya sabes quién eres. Sabes reconectarte con tu energía. Sabes qué te gusta, qué no. Lo tienes más claro que nunca.
Hemos normalizado tanto estar hacia afuera y hacer tantas cosas que creemos que la respuesta siempre va a venir de fuera. La respuesta al dolor, a los sofocos, a cómo sentirnos.
Pero no.
Escúchate.
Para.
Y pregúntate qué quiere tu cuerpo hoy.
Espero que te haya removido tanto como a mí, y si conoces a alguna mujer que necesite leer esto, compártelo. 💜
1-¿Qué son las tres energías que menciona Almudena?
Según Almudena, mentora de AP Comunica y experta en liderazgo sistémico, todas las personas tenemos tres energías: la masculina (asociada al hacer, al sacrificio, a la guerra), la femenina (asociada a la intuición, la fluidez y la conexión con el cuerpo) y la neutra (con la que nacemos). En función de nuestras experiencias de vida, nos movemos más hacia una o hacia otra.
2-¿Cómo puede la menopausia ayudarme a conectar con mi cuerpo?
La menopausia es un cierre de ciclo que te invita a autorregularte de una forma nueva. Cuando la menstruación se retira, la energía creadora no desaparece: se transforma. Es una oportunidad para parar, escucharte y descubrir qué necesita tu cuerpo ahora.
3-¿Por qué el sueño es tan importante en la menopausia?
Sin un buen descanso, tu cortisol se dispara y tu cuerpo entra en modo supervivencia. Eso afecta tu capacidad de escucharte, de tomar decisiones y de regular tus emociones. Cuidar el sueño es la base de la conexión interior.
4-¿Qué relación hay entre rigidez corporal y trauma?
Cuando hay traumas no procesados, el cuerpo se tensa: mandíbula presionada, pecho cerrado, hombros caídos, hipervigilancia constante. Trabajar la conexión con el cuerpo —a través del movimiento, el tacto, la confianza— permite liberar esa rigidez y abrirte a una experiencia más fluida y placentera.
5-¿Qué es el ejercicio de los tres papelitos que menciona Almudena?
Es un ejercicio de constelación. Escribes tu nombre, «mamá» y «menopausia» en tres trozos de papel blanco, los colocas frente a ti y los miras uno a uno durante unos minutos, observando qué emociones, recuerdos o sensaciones llegan. Es una forma de reconectarte contigo y con tu historia femenina.

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