Amistades en la Menopausia: El Poder del Apoyo Femenino

Caja de Regalos

Escucha el episodio completo para desbloquear los regalos.

Inicia Sesión o Regístrate para reclamar todos los regalos.

Promociones:

Valor: 20€
Cuaderno de 30 Días de Escritura Reflexiva.
Valor: 15€
15% Descuento en Sesiones.

Regalos:

Bienestar Integral
Bienestar Integral
Amistades en la Menopausia: El Poder del Apoyo Femenino
Cargando
/

Las amistades en la menopausia no se pierden, Divina, lo que pasa es que te vuelves más selectiva y empiezas a filtrarlas.

Esto muchas veces da la sensación de que te sientes sola, porque ya no te apetece salir a bailar o a hacer las cosas que hacías antes. Prefieres el sofá y Netflix antes de sentarte a conversar con un grupo de personas. Por eso piensas que la menopausia te rompió algo por dentro y te transformó en esta mujer solitaria.

Hay una diferencia enorme entre estar sola y sentirse sola. Puedes estar rodeada de gente y sentir que ninguna de esas personas te ve de verdad.

Esto me lo explicó Lucía Velasco, psicóloga de salud y especialista en sexología, en nuestro episodio de Almas Divinas. En la menopausia, esa brecha se hace más ancha. Tus necesidades y tu energía cambiaron, pero tu paciencia también.

Pero tu círculo antiguo de amigas sigue esperando que seas la misma de siempre. Y ahí empiezan los problemas reales con las amistades en la menopausia.

¿Por qué sientes que ya no encajas con tus amigas en la menopausia?

¿Y qué pasa si ya no encajas? Pues no pasa nada.

La menopausia no solo te cambia por dentro, también cambia cómo te relacionas. Las hormonas que te regulaban también lo hacían con tu capacidad de aguantar, pero ahora que se han vuelto «locas» han puesto tu interacción social a prueba.

Hay una hormona que se encarga de hacerte sentir segura, cómoda, con ganas de socializar. Cuando esa hormona sube y baja sin control, tu tolerancia social se evapora. Lo que antes aguantabas con una sonrisa, ahora te saca de quicio.

Pero ojo con esto. No siempre es cuestión hormonal. A veces es el cansancio acumulado de años cuidando a todo el mundo menos a ti. A veces se dispara por una mala alimentación que te eleva los niveles de cortisol.

Todos estos factores se juntan y te vuelven irritable, ¿y sabes quién lo termina pagando?, la familia y las amistades.

Pero, no te desanimes, hay estrategias para sortear estos problemas y que puedas manejar mejor tus amistades en esta etapa.

Vamos a verlo punto por punto.

1. Las amistades en la menopausia no se pierden, se filtran

Antes tenías un grupo de 7 amigas y se reunían cada fin para bailar y hablar mal de los maridos. Ahora solo te visitan 2, y hablan de los hijos y los problemas de la edad. No es que perdiste amigas, depuraste personas de tu vida.

Lucía lo relaciona con el ciclo vital.

De pequeña, todos eran tus amigos. En la adolescencia, querías caerle bien a todo el mundo. Fumabas si fumaban, salías aunque no te apeteciera. Lo hacías por aceptación, por encajar.

Ahora ya sabes quién eres. Tienes tu identidad más clara que nunca. Y por eso ya no te vale cualquiera.

Eso no significa que seas borde o antisocial. Significa que priorizas la calidad sobre la cantidad. Que prefieres una tarde con alguien que te entiende como eres antes que una fiesta con 7 personas y fingir todo el tiempo.

Y no te sientas culpable por haberte vuelto más «selectiva», porque cuidar de ti significa tanto cuidar de tu alimentación como de tu entorno social. Quien te aporte, se queda, quien te reste, tiene que irse. Así de sencillo.

2. Tu paciencia no desapareció, tus hormonas cambiaron las reglas

Hay días en los que tu pareja te habla y sientes que te está ofendiendo en chino. O una amiga te hace un comentario sencillo y reaccionas como si te hubiera insultado.

Lucía explicó el mecanismo. Los estrógenos, la progesterona y la testosterona se desregulan con la menopausia. Esa subida y bajada constante afecta directamente a tu paciencia. Todos son signos de un sistema nervioso sobrecargado.

Ahora bien, una buena amiga entiende eso y no se lo toma como algo personal. Si se ofende porque tuviste un mal día y no la saludaste con una sonrisa, esa persona no te entiende. Y probablemente no quiere entenderte.

Las amistades en la menopausia sobreviven cuando hay empatía de ida y vuelta. Sin la tan necesaria empatía, se desmoronan.

3. Una mala red de apoyo empeora tus síntomas

La ansiedad, la tristeza, la irritabilidad pueden tener un componente biológico. Pero si le sumas una red de apoyo tóxica o directamente nula, todo se multiplica.

He visto comunidades en redes donde una mujer pregunta cómo aliviar un dolor y la respuesta es «pues te aguantas, bienvenida a la menopausia». Para mí eso no es una comunidad, es un espacio tóxico.

Del mismo modo, hay grupos que minimizan lo que sientes. «No es para tanto.» «Tía, qué irritable estás.» Seguro los has visto en Facebook y en otros sitios, se dan muchas palmadas en la espalda pero no proponen soluciones de ningún tipo.

Por eso importa tanto en qué red te apoyas. Las amistades en la menopausia pueden ser tu salvavidas y tu ancla. Si la gente que te rodea solo cuenta penas, aléjate. Busca personas que escuchen primero y opinen después. Que te aporten y te recomiende información verificada y útil.

4. Pero hacer amistades en la menopausia no es volver al patio del colegio

Lucía me lo ilustró de esta manera: cuando eres pequeña, te acercas a otro niño y le dices «¿quieres ser mi amigo?» y ya está. De adulta, eso te parece impensable. Aun así, el mecanismo no es tan diferente.

Prueba apuntándote a una actividad que te guste y que sea con más gente. Un gimnasio, sevillanas, yoga, pilates, manualidades, lo que sea. El objetivo no es solo la actividad per se, es el contacto.

A partir de ahí, fuerza un poco la situación. Dile a esa persona con la que has conectado «oye, ¿te apetece un café para conocernos?». Inténtalo, aunque te sientas como un bicho raro.

Es lo mismo que hablamos Lucía y yo en su episodio sobre sexualidad, aquí puedes disfrutarlo. A veces toca forzar un poco para romper la inercia. En las amistades en la menopausia funciona igual que en la intimidad, un pequeño paso rompe el hielo.

Y si después de esa iniciativa, la persona no encaja, no pasa nada, buscas otra. Construir amistades en la menopausia es un proceso, no un destino. Lo importante es no quedarte en casa en pijama todos los fines de semana pensando que no hay nadie ahí fuera para ti.

Porque sí la hay.

Escucha el episodio completo

La conversación con Lucía Velasco fue mucho más profunda de lo que cabe aquí. Hablamos de cómo el juicio entre mujeres duele más que cualquier otro. De por qué nos cuesta tanto pedir ayuda (spoiler, no es orgullo, es miedo a molestar). Y de cómo la responsabilidad afectiva se aplica también a las amistades en la menopausia, no solo a las parejas.

Aquí tienes el regalo de Lucía

Lucía Velasco es graduada en Psicología de la Salud y especialista en Sexología. Acompaña a mujeres y parejas en procesos de cambio. Si quieres contactar con ella o seguir su trabajo, la puedes encontrar en sus redes sociales.

Página web

Instagram

Google site (en este tambien se encuentra su teléfono de trabajo).

Horas disponibles

Dejo esto aquí para que lo pienses

Las amistades en la menopausia no se miden por cantidad, sino por su calidad. Siempre se pueden crear nuevas conexiones con personas que te aporten más que las que no están ahí.

Elige bien con quién decides caminar esta etapa, pues de tu elección dependerá buena parte de tu felicidad y satisfacción.

Que ahora mismo te sientas sola no significa que estés sola. Si te permites el tiempo suficiente descubrirás que hay algo esperándote en un sitio donde todavía no has mirado, una persona o una tribu.

Espero que te haya gustado y, si conoces a alguien que necesita escuchar esto, compártelo.

Preguntas frecuentes sobre amistades en la menopausia

1. ¿Es normal perder amigas durante la menopausia?
Es frecuente, pero no es exactamente una pérdida. Lucía Velasco explica que en esta etapa te vuelves más selectiva con tus relaciones. Pasas de buscar cantidad a priorizar calidad. Las amistades en la menopausia se filtran porque tus necesidades y valores son más claros que nunca.

2. ¿Por qué ya no me apetece salir con mis amigas de siempre?
Puede ser un cambio natural de prioridades o puede haber un componente hormonal. Lucía diferencia ambos escenarios. Si es una decisión consciente de priorizar tu descanso y bienestar, no hay problema. Si sientes que te pesa la vida y no puedes moverte, ahí hay algo más profundo que merece atención profesional.

3. ¿Cómo afecta una mala red de apoyo a los síntomas de la menopausia?
Directamente. Lucía explica que la ansiedad y la tristeza tienen un componente biológico, pero la falta de apoyo real lo amplifica. Si no tienes a quién contarle lo que sientes, la carga emocional se acumula. Las amistades en la menopausia que invalidan tus síntomas o los minimizan pueden empeorar tu estado de ánimo.

4. ¿Cómo puedo hacer nuevas amistades a los 50 años?
Lucía recomienda apuntarte a actividades grupales que te gusten. Un gimnasio, un taller, una clase. El objetivo es exponerte a gente nueva y forzar un poco el contacto inicial. No tiene nada de raro invitar a alguien a un café. De hecho, es probable que esa persona esté sintiendo lo mismo que tú.

5. ¿Qué frases no deberías decirle a una amiga en menopausia?
«Qué irritable estás», «no es para tanto», «qué gorda te has puesto» o «es que no se te puede decir nada». Lucía insiste en que estas frases duelen más viniendo de otra mujer, porque esperamos comprensión de quien podría ponerse en nuestra piel. En vez de juzgar, pregunta «¿qué necesitas?».


Respuestas